September 11, 2009

Ptolomeo sufre de nuevo

Map of Ptolemy
The following article on Spanish map and manuscript thefts has been contributed to ARCAblog by Juan José Prieto Gutiérrez of Biblioteca de la Facultad de Derecho, Universidad Complutense de Madrid. An English translation will follow shortly.

Ptolomeo sufre de nuevo.
El húngaro Zslot Vamos sustrae documentos históricos de instituciones públicas españolas.

Se dice que la imitación lleva implícito un alto grado de homenaje, admiración y respeto.

¿Es Zslot Vamos un imitador que pretendía emular a Cesar Gómez Rivero, autor del robo de la Biblioteca Nacional Española? No podemos asegurarlo pero lo que si es cierto es que ambos sentían fascinación por el astrónomo griego Claudio Ptolomeo.

El pasado siete de agosto en Pamplona el destino se truncó para Vamos, fue detenido por el presunto delito de haber robado sesenta y siete mapas de gran valor histórico mayoritariamente del siglo XVI.

Su afición por este tipo de material le llevó a robar al menos en siete centros, Biblioteca Pública de Soria, Biblioteca Pública de Castilla y León en Valladolid, Universidad de Salamanca, Biblioteca Pública de Logroño, Universidad de Navarra, Archivo General de Navarra y Biblioteca de Castilla La Mancha, en el Alcázar de Toledo.

En el momento de su detención llevaba un mapa de carreteras donde tenía indicado una ruta de expoliación; “visitaría” veintiocho ciudades españolas, tres portuguesas (Lisboa, Coimbra y Oporto), y otras en Italia y Francia.

Zslot aseguró al Grupo de Patrimonio Histórico de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil que las piezas robadas eran para su disfrute personal y no deseaba venderlas en el mercado negro.

Modus Operandi

Para acceder a las bibliotecas utilizaba un pasaporte eslovaco falso a nombre de Anton Ziska, además tenía otro por si le fallaba a nombre de Gabor Josef Cservenka.

Se presentaba como periodista especializado en temas históricos para conseguir un carné de investigador.

Para llevar a cabo sus robos se ayudaba de cuchillas de cúter, si las instituciones carecían de detector de metales y, de cuñas de plástico de los cuellos de sus camisas, previamente afiladas y convertidas en pequeños cuchillos en aquellos centros provistos de sistemas de seguridad.
Pero a pesar de lo cuidadoso que parecía en sus operativas iba dejando pistas, durante el año 2007 había visitado varias bibliotecas accediendo a ellas con sus verdaderos datos personales.

España, atrapa al ladrón

Las bibliotecas y archivos españoles han vuelto a ser atacadas. En marzo de 2008, después de que en agosto de 2007 la BNE denunció la desaparición de diecinueve valiosos grabados. se inició la Operación Biblión por el Grupo de Patrimonio Histórico de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil tras la desaparición en la Real Biblioteca del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial de un mapa desplegable que formaba parte de un tratado sobre cosmografía y expediciones geográficas, editado en 1537 en Basilea; operación que finalizó con éxito tras la detención de Zslot Vamos por el supuesto robo de al menos sesenta y siete documentos históricos.

Los robos en bibliotecas y archivos poseedores de materiales bibliográficos históricos y accesibles al público no son casos aislados.
Sucede con frecuencia que son descubiertos pasados los años, durante rutinarios inventarios o al ser consultados por otro investigador, hecho que dificulta la detención del responsable y el seguimiento de las piezas, generalmente destinadas a coleccionistas privados.

La experiencia de los robos ocurridos en bibliotecas a lo largo de la historia, generan mejoría en las medidas de seguridad, pero todavía se debe aunar esfuerzos con el objetivo de reducir totalmente las acciones de los delincuentes, destacando las siguientes recomendaciones:
  • La digitalización total del patrimonio documental reduciría considerablemente el contacto directo con la obra y por tanto sus robos.
  • Aplicación de normas de la ACRL y RBMS en todos los centros poseedores de materiales históricos.
  • Los investigadores, únicos usuarios a los que se les permite el acceso, deben ser vigilados permanentemente mediante personal formado adecuadamente.
  • A nivel nacional, las bibliotecas poseedoras de material histórico susceptible de robo deben conectarse entre sí, a través de redes y bases de datos compartidas con el fin de facilitar los seguimientos y detecciones de los supuestos ladrones.
  • Nunca debe permitirse la entrada de objetos capaces de facilitar la extracción de documentos.
  • Optimas medidas de seguridad físicas y electrónicas sobre las instalaciones y sobre los mismos soportes documentales.
Es importante destacar que los controles de seguridad resultan considerablemente más económicos y eficaces si se incorporan en la etapa de especificación de requerimientos y diseño de las instalaciones.

Esto no ocurre en muchos casos, ya que en la actualidad, muchos de los edificios destinados a bibliotecas no han sido construidos para desempañar esta función.
Aun así, la seguridad puede lograrse, debiendo ser respaldada por una gestión y procedimientos adecuados. En estos casos la identificación de los controles que deben implementarse requiere una mayor planificación y atención a todos los detalles.
Pero en general la administración de la seguridad, exige, como mínimo, la participación del responsable de la biblioteca, proveedores y empresas de seguridad, gerente y administrador del edificio e incluso si las acciones lo requieren no se debe dudar en contratar el asesoramiento experto de organizaciones externas.


Juan José Prieto Gutiérrez
Universidad Complutense de Madrid

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